Wednesday, July 17, 2013

Atención actores


Hoy en día, el teatro en Lima está experimentando un crecimiento impresionante. La calidad de las obras que se están poniendo en escena es alta y además hay una amplia gama de ofertas. Mucha de la responsabilidad recae en los actores ya que son una de la parte más importante del teatro, y últimamente se puede encontrar más artistas dedicados y comprometidos con su trabajo lo cual se refleja en la puesta en escena que tenemos.

Andrea Fernández es una artista completa puesto que no sólo consume arte sino que también es creadora. No sólo lee y escucha música sino también disfruta escribir y actuar. Ella no se restringe al teatro sino que también hace series de televisión, lo que demuestra que ella no ve límites.

Es importante que los jóvenes de ahora que estén convencidos que tienen un futuro en la actuación sepan que sí es posible vivir de lo que uno ama y Andrea es el ejemplo. Ella ha trabajado en varias obras de teatro como series de televisión, y se ha codeado con actores de la talla de Leonardo Torres Vilar y ha participado en una obra de Mariana de Althaus. Pero esto no llegó fácil. Todos sus logros y realizaciones provienen de mucho sacrificio, dedicación, y por supuesto, talento.

La gente que la conoce está segura que ella tiene un gran futuro por delante, liderando obras importantes y obteniendo varios reconocimientos por su trabajo. Hasta quienes lo la conocen pero conocen su arte podrían opinar lo mismo.

Entre sets y el escenario


Gracias a la ubicuidad y eficiencia de las redes sociales en la actualidad, después de varios años pude reconectar con Andrea Fernández. Intercambiamos números y quedamos en vernos en su casa para realizar la entrevista entre tazas de café.

Cuando me abrió la puerta me sorprendí al notar que los largos rulos que la caracterizaban se habían ido. Una Andrea mayor, más madura (y con pelo corto), me recibió con la efusividad que la identifica.

Tú estás viniendo ahorita de una grabación, ¿no?

Sí, de una miniserie que dan en canal dos que se llama Confesiones.

Tú también estás actuando en ‘El monstruo de los mares II’, que se está presentando en la Alianza Francesa

Sí, esa historia es la segunda parte de una que viene desde el año pasado. Con esta obra nosotros [‘La casa Tespis’] también estamos lanzando la preocupación muy fuerte que tenemos como grupo acerca de lo que está pasando en el mar: la gente deja una cantidad inimaginable de basura y el mar se lo lleva y ahora en la parte del norte del océano Pacífico hay un cúmulo de basura y ese es el monstruo de los mares.

Antes de hacer esta obra infantil tú estuviste en Números reales

Sí. Fue una temporada buenísima, la gente salía bien emocionada. Algunos un poco remecidos (ríe) porque la historia es bien fuerte pero a la vez bien real. Escrita magistralmente, a mí me parece una de las obras de dramaturgia peruana más potentes, por Rafael Dumet.

¿Cómo decidiste estudiar actuación?

Desde el colegio me gustaba mucho el teatro y quería ser actriz pero no fue hasta los veinte años que tomé la decisión de dedicarme a eso. Ingresé a la San Ignacio de Loyola a estudiar comunicaciones y llevé un taller de teatro con Marisol Palacios. Ahí vi la luz y me arriesgué porque no terminé la carrera. Eso causó un shock en mi casa pero al final entendieron que eso era lo que yo quería y que tenía la capacidad como para hacerlo y vivir de eso.

Si no hubieras estudiado actuación, ¿a qué te hubieras dedicado?

A mí me gusta mucho escribir. Yo me metí a comunicaciones porque tenía intenciones de ser periodista.

¿Qué planes tienes a futuro?

Hace dos años atrás presenté un proyecto con una compañera actriz, Stephanie Orúe, que causó bastantes reacciones positivas del público, que se llamaba ‘Proyecto empleada’. Nuevamente nos están llamando para que la presentemos en el FAEL (Festival de Artes Escénicas de Lima). También vamos a montar ‘Números reales’.

Un montón de gente se que quedó sin verla...

Sí, y las que la fueron a ver quedaron impresionadas. Como actor uno va sintiendo la energía del espectador, eso es lo rico del teatro, es vivo, y el espectador está ahí y mientras vas interpretando en el escenario vas sintiendo todas estas reacciones. Es gratificante porque te das cuenta de que están metidos en la historia y están viviéndola contigo a través de eso que les estás contando, que al final eso es lo que uno quiere.

 

Talento y esfuerzo


Andrea Fernández Febres nació el 25 de junio de 1978 en Lima, Perú. Actriz de profesión, artista de espíritu. Ha actuado en series de televisión (Clave uno médicos en alerta, Confesiones) así como en obras de teatro (La mujer de arena, Aeropuerto o La historia que nunca te contaron, El lenguaje de las sirenas, Números reales, El monstruo de los mares, entre otras).

La primera vez que vi a Andrea actuar fue cuando tenía 11 años. En ese entonces era la novia de Luis Saavedra y siempre la veía cuando iba a almorzar a mi casa. Nos había invitado a mí y a mi familia a verla actuar en una obra infantil pequeña y recuerdo haberme quedado sorprendida al darme cuenta que era en serio que ella era actriz y que quería dedicarse a esto. Nueve años después, ella se encuentra más ocupada y dedicada que nunca, y eso se refleja en la calidad de su trabajo. Ahora ella se encuentra presentando ‘El monstruo de los mares II’ en la Alianza Francesa todos los sábados y domingos hasta el 4 de agosto.

Luis Saavedra, su ex esposo, está de acuerdo. “Si pudiera describir a Andrea en tres palabras serían ‘honesta’, ‘luchadora’ y ‘responsable’”. Ambos forman parte de la productora “La casa de Tespis”, que actualmente está montando El monstruo de los mares II, que se está presentando en la Alianza Francesa. Andrea tiene una triple labor en esa obra puesto que interpreta a la tortuga, la reina garza y a la mamá del niño que protagoniza la historia.

Esta obra infantil que está presentando desde el 25 de mayo se añade a la larga lista de obras en las que ella ha participado. Anteriormente, formaba parte del elenco de Números reales junto con Leonardo Torres Vilar, dirigida por Diego López. Malena Newton, una amiga y ávida amante de obras de teatro, la describió como “alucinante” y afirma que espera “verla más” en este medio. Sergio Velarde describió en su blog “Oficio crítico” su performance en El lenguaje de las sirenas como “Totalmente convincente en todo momento y alejada de cualquier facilismo en su interpretación”.

Luis Saavedra respalda esta opinión y opina que ella tiene un futuro brillante por delante: “He visto casi todas las obras en las que participó y te puedo asegurar que está por el camino correcto para lograr un puesto importante en esta dura escena teatral local.” De igual manera, Malena opina que le “gustaría ver a una artista como Andrea en más obras, creo que subiría el nivel de calidad de las mismas.”

La “fragilidad especial” que menciona Malena es algo que le ha servido de  mucho a Andrea y que la ha ayudado a resaltar de entre las demás. El trabajo interno y “profundamente humano” que ella despliega en sus actuaciones no viene fácil. Si bien el talento es importante, la dedicación es lo que le ha permitido aparecer en la cantidad de obras en las que ha estado y además codearse con otros actores peruanos importantes.

Si bien queda claro el talento de Andrea en el ámbito actoral, Luis revela que ella también está interesada en la literatura y escritura. Afirma que si no fuese actriz, él la ve “como escritora” porque “siempre le ha encantado la literatura”. Ella inicialmente ingresó en la Universidad San Ignacio de Loyola para estudiar comunicación ya que quería ser periodista de prensa escrita. Además, Luis menciona que tiene gratos recuerdos de sus textos ya que era muy buena en el tema”, lo cual descubre una faceta diferente de la actriz.

Malena, por su lado, comenta que Andrea “podría ser una buena directora de teatro” puesto que tiene el “carácter” y la “inteligencia” necesaria. Dado que Malena ha sido instruida en el Conservatorio de Formación Actoral del Británico y que ha recibido clases de actores ejemplares como Leonardo Torres Vilar, Claudia Sacha y Pedro “Perico” Carranza, podemos confiar en su palabra. 

Mientras estaba estudiando se metió a un taller de actuación y ahí fue que se decidió a perseguir su pasión de lleno. Se retiró de esa universidad e ingresó a la Escuela del Teatro del TUC de la Universidad Católica, y el resto es talento y esfuerzo.

Monday, July 8, 2013

Filósofa de vocación

Con música andina en el fondo que suena desde el patio de su casa Carolina Luna logra recopilar de manera coherente y muy humilde sus últimos logros. Están recibiendo visitas –como es costumbre en su casa-museo- pero aún así ella logra concentrarse cuando estudia, lee, o escribe. Sentada en su amplio escritorio que fue diseñado por su padre, ella tiene todos sus libros al alcance de su mano. Cuando ella se encuentra ojeando ‘Rayuela’ de Cortázar. Al percatarse de mi presencia, cierra el libro con ternura, no sin antes marcar la página en la que se encontraba y me saluda. Ella toca el piano, baila, lee, escribe, además de detenerse a ver las pequeñas cosas de la vida que en muchas ocasiones pasamos por alto.

Tu ensayo se llama El manifiesto del asco: La crítica a los ideales de la modernidad en los siete manifiestos del Dada
De hecho a mí siempre me ha interesado mucho el arte y la historia del arte en general y sobre todo el tema de las vanguardias y la escisión que estas generan en el arte. Sin embargo nunca me había familiarizado mucho con Dada, de hecho la historiografía del arte no le presta tanta atención. Ocurrió que leí los siete manifiestos y quedé impresionada. Me pareció algo potente, cada lectura que le daba nueva yo sentía que le brotaba nuevas ramas a la cuestión.

¿Qué es Dada?
Es rechazar y tenerle asco a todo de frente. Pero me di cuenta de que a pesar que Dada propone la abolición de todo lo anterior, tiene un montón de dimensiones a explorar. Eso fue lo que me gustó del texto. La crítica a los ideales de la modernidad, los ideales siendo eminentemente filosóficos y entonces yo observé en el texto la crítica fundamentalmente a tres ideales de la modernidad, impulsados obviamente por la filosofía.

Tú que has vivido SIEMPRE en esta casa-museo, ¿cómo sientes que te ha influenciado?
De manera total. Ha sido vital para mí crecer entre objetos de arte para forjar mi interés. Me interesa mucho el tema de la vanguardia pero también me interesa trazar conexiones entre el estudio del arte, de la filosofía del arte que se hace en torno al arte europeo con el arte peruano. Creo que es un trabajo que no se ha hecho y que es importante hacerlo para reflexionar alrededor de la cultura artística que tenemos que es absolutamente efervescente todo el tiempo y que además tiene una tradición con la que dialoga constantemente.

A ti te interesa el arte en general, no sólo la pintura o escultura. Tú también bailas y dabas clases
Sí, bailo flamenco. Aunque hace mucho tiempo que no bailo pero sí, me gusta mucho bailar y también daba clases. Pero también me interesa mucho el tema de la poesía. Ahora que mencionas, me gustan otras formas artísticas, me gusta la literatura, la poesía, siempre me ha acompañado y de hecho siento que es algo que disfruto mucho. También la música, el jazz.

¿Qué poetas autores de literatura te interesan?
Me gusta mucho la tradición poética peruana. La valoro muchísimo me parece una de las más ricas en Latinoamérica y dentro de ella mi poeta favorito es sin duda Vallejo. Me parece soberbio, soberbio, soberbio. Tan lleno de todo. Pero asimismo también me gustan muchos exponentes de toda la tradición poética peruana. Y sobre todo me gusta como un conjunto, como un todo vivo. Literatura hablando de novela ya… Julio Cortázar fue mi primera aproximación a la prosa, de hecho creo que la primera gran obra que leí que me marcó totalmente y que todavía la sigo leyendo como un lugar al que vuelvo siempre es Rayuela. ¡Es una Rayuela! La vuelvo a jugar y tiro la piedrita todo el tiempo.

¿Lo leíste en desorden o siguiendo el tablero?
La primera vez que lo leí no lo leí siguiendo el tablero, lamentablemente. Lo leí así por miedo porque la primera vez que lo leí tenía 15 años. La leí no con cuidado pero sí con cautela e inocencia de 15 años y me marcó totalmente. Me atrevería a decir que Cortázar es mi autor. Pero de ahí me gusta el boom en general, a Gabriel García Márquez, me encanta, me encanta me parece el retrato vivo de Latinoamérica. Después Borges, Kafka, Salinger, definitivamente de la narrativa americana Salinger. Es un autor que me marcó. Pero en realidad he leído más poesía que prosa.

¿Y en filosofía? Volviendo un poco más a tu carrera...
Bueno, es que en filosofía tampoco puedo hablar de un autor ni de una corriente… Creo que algo bacán de la filosofía es que hay preguntas que son fundamentales y atemporales y que los autores dicen algo, por ejemplo del mundo antiguo me gustan mucho Heráclito, Platón, Aristóteles, ay, ¡te voy a decir todo ahora! Del mundo moderno Kant, Hegel también, me gusta mucho Nietzsche. De todos ellos rescato algo interesante. Pero más allá de eso me gusta la teoría crítica, me gusta mucho Adorno, Benjamin, Foucault…

¿Vives tu vida de acuerdo con el principio categórico? Igual es un ideal…
No sé. Algunas veces sí lo tengo muy presente pero reconozco el talón de Aquiles. No puedes asumir una razón universal y el principio categórico está basado en una y eso no existe. La ética y nuestras decisiones no están basadas únicamente en una razón autónoma sino que el plano de la razón y lo corporal o emotivo se dan en simultáneo

¿Y en el futuro te ves…?
Bueno, difícil. Tengo la intuición que me voy a quedar en Filosofía porque realmente lo disfruto mucho. No lo veo como algo práctico que me lleve hacia un fin sino como un fin en sí mismo. De hecho me imagino que voy a virar en dirección a la estética o filosofía del arte, pero nada está dicho.

¿Qué otros temas de interés tienes?
Otros temas de interés, bueno, al margen de lo académico me gusta mucho el jazz, me gusta mucho cantar en la ducha. ¿Qué más me gusta? Me gusta caminar y mirar los árboles. En realidad tengo intereses muy simples. (Ríe)

Te detienes a oler las rosas…
(Ríe) algo así. No hay en Lima pero es algo así. Detenerme a mirar. Creo que tengo un espíritu medio contemplativo. Sí, bueno, intereses concretos: me gusta la música, la danza, el arte.

¿Qué instrumentos tocas?
Toco el piano, pero no lo toco muy bien (ríe) no leo música. Leo pero muy lento. Agarro algunos acordes… también toco batería, percusión…

Multitalentosa, Carolina
No (ríe) no, no.

¿Estás leyendo algo ahorita?
Ahorita estoy leyendo varias cosas. Dentro de la Facultad estoy leyendo La metafísica de Aristóteles, La república de Platón, estoy leyendo estudios sobre La república, varios artículos especializados.

Todo eso para la universidad, pero ¿aparte de esos?
Sí, bueno en realidad no me da la vida pero-

Igual lo haces
(Ríe) Trato. Muy lento estoy leyendo La risa de Bergson (Se refiere al filósofo Henri Bergson). Es un filósofo bien interesante que también empieza a hablar del movimiento del cuerpo a enfrentarse al ideal de la razón y a posicionar su mirada sobre el cuerpo, el movimiento lo material (golpea el escritorio). Es bien interesante, aunque bueno, estoy en las primeras páginas.

¿Y qué estás escuchando ahora?
Todos los días escucho algo distinto. Ahora en la mañana estaba escuchando Chabuca Granda, pero ahora en la noche me puse a escuchar un poco de Esperanza Spalding

¿Vas a ir al concierto?
Me compré las entradas pero lo movió. No sé si pueda porque mi mamá quiere ir de viaje en las vacaciones de julio.

¿A dónde?
Quiere irse a la sierra central y queremos pasar por el Convento de Ocopa, que de hecho es súper interesante porque está una de las bibliotecas, de hecho creo que es la biblioteca colonial más grande de Latinoamérica, pero no estoy segura. Hay un proyecto en la católica que va al convento de Ocopa.

¿Formas parte de algún círculo de la Universidad?
Estoy en un círculo de lectura de Heidegger y está bien interesante. Va a comenzar también pronto un círculo de lectura de Platón que de hecho me interesa.

¿Y cómo surgen los círculos? ¿Los organizan los alumnos?
Sí, entre los alumnos y los profesores. Pero yo estoy conversando con Julio del Valle. para iniciar ya el círculo de estética en la Católica. De hecho es el profesor con el que llevé investigación, el curso de mi monografía. Y de hecho sí siento que lo estoy molestando un poco para que comience eso. Pero es difícil, ¿no? Que los profesores encuentren un espacio al margen de sus horarios.

Debe estar feliz que su alumna ganadora del mejor ensayo de investigación esté interesada en comenzar el círculo de estética…

(Ríe) No soy la única, hay varios más interesados, yo soy un chancay de a veinte, imagínate si hay varios doctores en filosofía y muchísimos que han hecho sus maestrías en temas de filosofía del arte y de estética.